Para el sábado 25 de marzo de 2006, desde el Museo Histórico de la ciudad de Casilda, se lanzó la convocatoria de hacer “bandera” en la cual fui invitado a participar.
El Museo no estaba muy lejos de la Universidad de Agronomía. En ella estudiaba Sergio Abdo Jalil, “el Turco” (hoy, desaparecido). Por eso lo primero que hice ese mediodía al llegar, fue dirigirme ahí. Caminar por su parque y tomar algunas fotografías, de ese escenario desconocido para mi, pero que me traía tantos recuerdos.
Y no fue casual que el nombre del Turco sonara varias veces durante esa tarde en la que hicimos alrededor de cincuenta “banderas”.
Recuerdo a un señor que se acercó con un álbum de fotos, para mostrarme. Pude reconocer al Turco en varias de ellas; en un asado de amigos, en el salón de clases. Cada una guardaba una anécdota.
También recuerdo a una señora que se acercó con un “trapo” en la mano, -para estampar la bici del Turco- me dijo. Cuando, más tarde, le conté que habíamos sido amigos, se le soltó una lágrima para confesarme que ella había sido su novia.
Fernando Traverso
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