El 22 de marzo de 2006, cuando entré a la escuela Nº 1209, de “Cabín 9”, hoy la más numerosa de la Provincia de Santa Fe, me encontré con un patio bullicioso, repleto de chicos y de maestras. Esta vez, tampoco faltaron los elementos para comenzar la pintada de “banderas” que estaba programada para este día, como así también los colaboradores que se suman espontáneamente, cada vez que las realizo.
Roque, maestro y delegado de la misma, fue el que me invitó a participar en este acto que organizaron para recordar a los jóvenes militantes, hoy desaparecidos, que fueron los fundadores de la escuela. También a Raúl García, formador docente, asesinado en setiembre de 1976 en una jabonería del barrio de Alberdi de la ciudad de Rosario. Corría el año 1974. Cuando en una reunión semanal que hacíamos los representantes de distintos barrios, los compañeros de la localidad de Pérez y de Cabín 9 solicitaban ayuda para trasladar una casilla prefabricada que donaba el padre de los, hoy desaparecidos, hermanos Gausenio, con la intención de fundar una “escuelita” en aquella desamparada población, que ni siquiera contaba con medios de transporte.
Fue de este modo que formamos un gran equipo, para trasladar una “casilla verde”, que en pedazos y con mucho cuidado cargamos, ese día, a un camión que nos habían prestado.
El maestro de música con un grupo de alumnos, realizó una canción, que contaba un poco esta historia. Mientras tanto, al costado del escenario que está dentro del patio principal, el aerosol iba y venia por las telas traídas por las maestras y por los chicos del barrio, pintando bicicletas vacías.
Las banderas comenzaron a poblar el espacio. El acto culminó con un video documental y con una bicicleta pintada en una de las paredes de la escuela.
Fernando Traverso |